Dormir, soñar, el rollo de siempre

La de veces que habremos soñado que no necesitamos dormir, y las otras tantas que habremos deseado dormir para siempre. Somos unos indecisos, nosotros, los humanos. Pero la realidad es que apenas conocemos realmente las intenciones de nuestro cuerpo para desconectar del mundo consciente. ¿Reparar daños? ¿Poner en orden el cuerpo y los recuerdos del día? Será mejor que te pongas cómodo, porque comenzaremos… No, ahí no, ese es mi sitio. Fuera.

Muy bien, ahí, sentadito. Pues a eso vamos: comenzaremos por una breve introducción sobre las fases del sueño y las ondas cerebrales. Es una parte un poco técnica, así que si no te interesa demasiado, te recomiendo que te la saltes.

Las cuatro fases EEG del sueño

En primer lugar, las siglas EEG corresponden a electroencefalograma, que, como su nombre indica, es un registro de la actividad de las ondas en el encéfalo. Todas estas fases se delimitaron a partir de los resultados obtenidos a partir de estas ondas durante el sueño de varios sujetos.

Lo sé, yo tampoco me explico cómo puede dormir alguien con todos esos aparatejos

Tras cerrar los ojos y disponerse la persona a dormir, las ondas alfa -salvas crecientes y menguantes de ondas- empiezan a inundar el EEG. Luego, mientras la persona se duerme, hay una repentina transición a un período: la fase 1 del sueño. Consiste en una actividad EEG de fondo de bajo voltaje y alta frecuencia, similar a la de la vigilia activa, pero más lenta.

A medida que la persona pasa progresivamente de la fase 1, a las fases 2, 3 y 4, se da un aumento gradual del voltaje EEG y una disminución de frecuencia. La fase 2 del sueño tiene una amplitud ligeramente mayor y una frecuencia más baja que la 1, y está salpicada por dos tipos de ondas distintas: los complejos K y los husos del sueño. La fase 3 se define por la presencia ocasional de ondas delta -las más grandes y lentas de las ondas EEG-, mientras que la fase 4 se caracteriza por el dominio de estas ondas.

Una vez que los sujetos alcanzan la fase 4, permanecen en ella un cierto tiempo para luego retroceder pasando por las distintas fases hasta la primera. Sin embargo, cuando vuelven a la fase 1, las cosas no son como la primera vez. El primer período de fase 1 se denomina EEG de fase 1 inicial, y no está marcado por ningún cambio electromiográfico llamativo, mientras que las siguientes fases 1 -el período EEG de fase 1 emergente– se aprecian movimientos oculares y pérdida del tono en los músculos axiales (los que mantienen la postura del cuerpo). Así, se completan varios ciclos donde se pasa de la fase 1 a la 4, atravesando entre medias las demás etapas.

A la izquierda se muestran las ondas según la fase en la que se encuentra el sujeto. A la derecha, los distintos ciclos que atraviesa durante un sueño de 8 horas.

A continuación, expongo unas pocas definiciones que me parecen interesantes -y, por tanto, te las miras por tu bien y el de tu salud, que te recuerdo que tengo un hacha-:

Sueño REM (rapid eyes movements): es el sueño que se asocia con el EEG de fase 1 emergente, y que se caracteriza por movimientos oculares rápidos.

Sueño NREM (sueño no REM): todas las demás fases del sueño.

SOL (sueño de ondas lentas): son las fases 3 y 4 de modo global, caracterizadas por las ondas delta.

¿Por qué dormimos?

Ahora sí, vamos a contestar esa pregunta que nos ha traído hasta aquí -si no te ha gustado el rollo anterior, habértelo saltado, so inconsciente-. Teniendo en cuenta dos preguntas sencillas (¿por qué dormimos? y ¿por qué dormimos cuando lo hacemos?) se han elaborado dos tipos de teorías:

Teorías de recuperación del sueño: Sostiene que el estar despierto altera, de alguna manera, la homeostasis (el equilibrio fisiológico interno) del organismo, y es necesario dormir para restaurarlo. Las diversas teorías de recuperación difieren en cuanto a la perturbación fisiológica concreta que proponen como desencadenante del sueño -como, por ejemplo, restaurar los “niveles de energía”; como un móvil, vamos, solo que espero funcionar mejor que el mío o mal lo veo-. Sin embargo, independientemente de la función particular que postula cada una de las teorías de la recuperación del sueño, todas ellas implican que la somnolencia se desencadena por una desviación de la homeostasis causada por la vigilia y que el sueño termina cuando se recobrado tal equilibrio.

Un problema que plantea la teoría de recuperación es que no puede explicar porqué algunos animales necesitan menos horas de sueño que otros. Ni tampoco coincide el gasto energético de una especie con la cantidad de horas necesarias para dormir. Por ejemplo, un caballo duerme dos horas, una vaca tres, una ardilla dieciséis, un humano ocho y un gato catorce. Según la teoría de la recuperación una especie que gasta más energía debería dormir más cantidad de horas.

Teorías circadianas del sueño: Se basa en que el sueño no es una reacción al efecto perturbador de estar despierto, sino el resultado de un mecanismo interno de sincronización -es decir, nosotros, los seres humanos, estamos programados para dormir por la noche independientemente de lo que nos ocurra durante el día; como si se acaba el mundo, vaya, que a dormir y punto-. De acuerdo con estas teorías, hemos evolucionado para dormir por la noche porque el sueño nos protege de accidentes y de los depredadores (nos resguardamos y, por tanto, salimos menos a correr peligros).

Dentro de esta teoría se explica el proceso circadiano, que corresponde a la regulación del sueño mediante un “reloj” endógeno y que permite al ser humano ajustar su comportamiento y su fisiología a los cambios ambientales producidos por la alternancia día-noche. Entre los componentes destacables de este sistema se encuentran el núcleo supraquiasmático del hipotálamo y la melatonina.

El núcleo supraquiasmático actúa como un marcapasos ya que la actividad de sus neuronas está acoplada a la alternancia día-noche. De todos los estímulos que regulan la actividad circadiana del núcleo supraquiasmático, la luz es el más importante ya que existen conexiones directas de la retina con el núcleo supraquiasmático. Por otro lado, el núcleo supraquiasmático regula la actividad de la glándula pineal, que secreta el otro componente relevante de este sistema: la melatonina. Esta sustancia tiene un efecto sedante e inductor del sueño. Otros estímulos no lumínicos que regulan el sistema circadiano son: la temperatura, la alimentación, el ejercicio físico y la propia melatonina.

Interpretación de los sueños

No me lo digas: eres de los que sueña constantemente con destruir el mundo o algún apocalipsis zombie. ¿No? Vale, entonces la loca soy yo. O al menos esa es mi interpretación.

El que más contribuyó a este tipo de estudios, fue el médico neurólogo Sigmund Freud. Pensaba que los sueños están desencadenados por deseos inaceptables, reprimidos, a menudo de naturaleza sexual -cejas, cejas-. Argumentaba que, dado que los sueños representan esos deseos inaceptables, los sueños que experimentamos (nuestros sueños manifiestos), son simplemente versiones disfrazadas de nuestros sueños reales (nuestros sueños latentes): un censor inconsciente disfraza y sustrae información de nuestros sueños reales para que podamos tolerarlos. Freud concluye pues que una de las claves para entender a las personas y tratar sus problemas psicológicos consiste en dejar al descubierto el significado de sus sueños latentes mediante la interpretación de los sueños manifiestos. Esta teoría no cuenta con pruebas convincentes que la aprueben, pero está muy arraigada entre las creencias generales de la gente.

La alternativa moderna es la teoría de activación-síntesis, de Hobson (1989). Se basa en la observación de que, durante el sueño REM, muchos circuitos del tronco del encéfalo se activan y bombardean la corteza cerebral con señales neurales. Lo esencial de esta teoría es que la información suministrada a la corteza durante esta fase es en gran parte aleatoria y que el ensueño resultante representa el intento de la corteza de dar sentido a esas señales aleatorias. La teoría de activación-síntesis no niega que los sueños tengan un significado, pero difiere de la teoría freudiana en cuanto a dónde reside el significado.

Insomnio

Es curioso, pero muchos casos de insomnio son iatrogénicos (provocados por la intervención médica). Paradójicamente, las pastillas para dormir prescritas por médicos bien intencionados son una de la principales causas de insmonio. En principio, estos fármacos son eficaces para aumentar el sueño, pero pronto el paciente queda atrapado en una espiral creciente de consumo a medida que se desarrolla una tolerancia al fármaco y se necesita progresivamente más cantidad para que se produzca el efecto hipnótico original. En poco tiempo, el paciente no puede dejar de tomar el medicamento sin correr el riesgo de experimentar síntomas de abstinencia, los cuales incluyen el insomnio.

Os dejo aquí un enlace por si queréis saber de un tipo de insomnio llamado familiar letalhttp://www.muyinteresante.es/salud/articulo/ique-es-el-insomnio-familiar-fatal

Depresión (se sale del tema, pero es importante)

Me ha parecido importante meter esta enfermedad, puesto que es la segunda DISCAPACIDAD que más afecta a los humanos según la OMS. Antes de describirla, me gustaría ponerme muy seria respecto a este asunto. Primero: esta dolencia no es un estado de ánimo, una creencia bastante popular y para nada válida; por tanto, NO se cura con un simple “no estés triste, alégrate” o “es que tienes que salir más”. Segundo: es una discapacidad porque invalida a la persona, es decir, un parapléjico no puede andar, una persona con depresión no puede realizar algunas funciones mentales con normalidad. No depende de fuerza de voluntad, por mucho que una persona con gastroenteritis quiera comer, no le va a sentar bien porque escapa de su control. Una vez aclarado, explico en qué consiste.

La depresión es una enfermedad clínica severa que afecta al cerebro. Es más que sentirse “hundido” o “triste” por algunos días. Esos sentimientos no desaparecen, sino que persisten e interfieren con la vida cotidiana.

Síntomas:

  • Tristeza
  • Pérdida de interés o placer en actividades que suele disfrutar
  • Pérdida o aumento de peso
  • Dificultad para dormir o sueño excesivo
  • Pérdida de energía
  • Sentimientos de desvalorización
  • Ideas de muerte o de suicidio

Dejo un link sobre este tema por si te interesa:

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003213.htm

Es muy importante no desdeñar a las personas que sufren este tipo de enfermedades, o cualquier enfermedad mental. Todos en cualquier momento podemos padecerla, y a menudo los comentarios negativos pueden influir a empeorar la situación de estas personas o a hacer que se culpabilicen sin que realmente sea su culpa.

Ahora, sí, ya doy por acabada esta entrada. Disculpe usted la extensión y… espero que no se le haya dormido el trasero como a mí. ¡Sueñen!

Animal, Fox, Sueño, Dormir, Lindo

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