La fantasía no tiene límites

Hago esta entrada por toda esa gente que he visto criticando ciertos mundos de fantasía o para los que piensan que se les puede poner normas: yo no lo creo así.

Vale, he puesto que la fantasía no tiene límites y esto no es del todo cierto: el único límite para mí es la coherencia. Yendo a lo más básico: no puedes decir que tal bestia es azul y luego decir que es roja. A no ser, claro está, que en tu mundo pasen esa clase de cosas sin explicación ni concierto (viva la fantasía absurda).

¿La fantasía absurda? Así llamo yo a aquella que se aleja bastante de nuestras leyes de la lógica, como pasa, por ejemplo, con Terry Pratchet. ¿Cómo que el mundo se encuentra sobre una tortuga gigante? ¿Dónde está la ley de la gravedad, la de las órbitas, la teoría del Big Bang? ¡Es su mundo! Y, como tal, hace con él lo que le parece oportuno, pero siempre sin contradecirse.

Pero no tiene por qué ser siempre tan extremo este abismo entre mundo real y ficticio. A lo mejor quieres coger muchísimos elementos de nuestra realidad y cambiar unos pocos. Qué sé yo, a lo mejor planteo una sociedad muy pero que muy parecida a la del período Kamakura japonés, con la única y sencilla diferencia de que las hijas de los emperadores trabajan en el campo. ¿Por qué no?

¿Por qué podemos crear criaturas, plantas y cielos completamente inverosímiles en nuestro mundo, pero no crear otras leyes físicas, otra economía dentro de una sociedad ya conocida, incluso una menstruación anual, en vez de mensual? Mira, sí. Mi mundo va a ser clavado al actual, con esa única excepción. ¿Y lo maravilloso que sería?

Luego está el tema del machismo, racismo, LGTBfobia y demás lindezas. Vamos a ver, si puedo cambiar cualquier aspecto de mi mundo, ¿por qué no puedo hacer que haya igualdad entre ciertos colectivos? En los que a mí me dé la gana, ¡es mi historia! Nunca entenderé ese impulso que lleva a mucha gente a decir que, como a lo largo de la historia ha sido así y, si me baso en una época de esa historia, debo calcar todo a la perfección. Lo siento, pero eso es ponerle límites a la fantasía y a la literatura en general, y no me parece nada justo ni legítimo.

Puede gustarte más o menos, ahí ya no entro, pero, cuando nuestra única frontera es nuestra imaginación, la coarta un poco esa idea de que todo debe ser de determinada manera. De que tenemos que seguir sí o sí unas normas  y que, si te sales de ellas, te expones a que tu historia no sea válida. ¿En qué mundo cabe eso? Quizá en uno inventado, pero no en el nuestro.

Puedes compartir todos los consejos sobre escribir mundos fantásticos que te salgan de la patata, pero no van a ser más que eso: consejos. Algunos a lo mejor los cojo para una historia y otros para otra, nunca me los tomaré como una norma. Puedes decirle a un escritor cómo se subsanan los errores ortográficos y gramaticales, incluso puedes sugerirle cómo mejorar su estilo, pero no puedes decirle cómo debe ser su historia.

Lo repito una vez más: dentro de la coherencia. Dependerá de cómo sea tu mundo, a lo mejor decides que la geología es igual que en nuestra realidad, entonces infórmate sobre cómo funciona. Si no te convence, entonces invéntatela y muestra al lector que es distinta, es un buen método si no te gusta nada documentarte sobre rocas (aprovecho para decir que la geología mola, ¿va?).

En fin, que esto es sólo un pequeño estallido en este nuestro huerto. Podéis decirme qué opináis y demás en los comentarios o en Twitter o en el viento, aunque no sé yo si es un método fiable de mensajería.

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27 comentarios en “La fantasía no tiene límites

  1. Hola,

    Me encanta la Fantasía!; de hecho, siempre he creído que tengas la edad que tengas, no hay que perder nunca ese punto de fantasía en tu vida, y de magia de la niñez, que parece que al ser adulto debas olvidar, perder, renunciar …. Sobre el tema que comentas, creo que tiene que haber una coherencia en la historia…”Todo vale”, pero claro sin estar loco de remate :), sino creo que es dificil que el lector llegue a captar totalmente la historia que intestas transmitir. En fín, lo bueno es que hay escritores muy diversos, y lectores aún más, así que …. A SEGUIR! 😉

    Saludos,

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  2. Uhm… siento que estoy de acuerdo en bastante de tu post, con respecto al tema de que la fantasía, en comparación con la realidad no debería tener límites.
    Sin embargo, siento que en nuestro mundo fantástico debe tener reglas (que pueden ser más diferentes a las nuestras), pero que deben regir las vidas de los personajes, para no caer en Deux Ex Machina.

    De igual modo, genial post.

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    1. Claro, ahí entra la coherencia, el no saltarte las reglas que tú te impones. Aunque en mi opinión los Deus Ex Machina no tienen por qué ir mal con una historia si se hacen bien y no muy exageradamente. Pero esto es mi opinión, claro ^^

      ¡Muchas gracias!

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  3. Te he mandado un comentario en el viento pero por si acaso no te llega, te lo dejo por aquí 😛 Totalmente de acuerdo contigo, pero sobretodo en lo de la coherencia. Creo que yo me quejaría si elel monstruo se vuelve rojo de repente y no me explican que eso es lo que pasa en ese mundo. Por lo demás, bienvenida sea la fantasía. De hecho yo no suelo escribir fantasía 100%, pero tampoco realidad porque me da pereza documentarme y así nadie puede echarmelo en cara haha

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          1. Eso depende del nivel de dureza al que te plantes con tu historia. Existe la cifi blanda, que no se para a buscar una explicación de por qué pasan las cosas, y existe la cifi dura, en la que no solo lo explican, sino que tiene que tener al menos un poco de sentido y coherencia con las leyes científicas que tenemos hasta el momento.
            Si cambian de color no hay por qué explicar por qué. Cambian de color, punto, si no se explica debe ser porque el proceso por el cual cambian de color no es para nada importante para el resto de la historia y por tanto es prescindible. ¿No te parece?

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          2. Personalmente, yo sí que lo explicaría. Me da la sensación de engañar a la gente si les digo que el elefante ahora es rojo y luego azul porque sí. Curiosamente esto te lo digo estando en “modo escritor”. Si paso al “modo lector” me da un poco igual.
            Así que igual tenéis razón. jajajaja Que volubles somos los escritores ¿no?

            Le gusta a 1 persona

  4. Yo creo que ya sabes mi opinión. Coincido contigo en 9,9/10 (la geología no me mola xD)
    A mi me encanta escribir fantasía alejándome todo lo posible de la realidad. Obviamente me baso en cosas de nuestro mundo pero intento no limitarme.

    Me encanta la fantasía absurda. Me encanta saltarme las leyes de la física, crear criaturas basadas en las mitológicas pero dándoles un toque mío, explorar planos astrales y sitios alejados de nuestro planeta pero sin ser cifi…

    Me da mucha pereza la fantasía épica. Al final parece novela histórica con dragones y con un par de cambios de worldbuilding que se ha tardado meses en desarrollar para que no parezca histórica.

    Quiero crear criaturas inverosímiles sin tener que explicar como se sostiene su esqueleto. Para eso me voy a la cifi.
    Como bien dices, los consejos pueden aplicarse o no.

    Le gusta a 2 personas

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